22 enero 2008

El incendio en Sierra de la Ventana ya arrasó 2.000 hectáreas (Imágenes gentileza del portal Noticias Tornquist)


El incendio que desde hace tres días afecta a la zona serrana, y que ya habría arrasado 2.000 hectáreas de forestación, parece lejos de estar controlado. Por el contrario, y según información divulgada esta tarde por el portal informativo Noticias Tornquist, hoy se vivieron horas de gran preocupación cuando el fuego llegó a las puertas de la localidad de Villa Ventana.

Durante toda la mañana las dotaciones de bomberos estacionadas en el lugar, junto al helicóptero de la policía y el avión hidrante que participa de las operaciones, atacaron focos ubicados en la estancia Las Vertientes.

De acuerdo al portal que dirige el colega Marcelo Algañaraz, se atacaron los focos en la estancia mencionada en virtud de que las llamas amenazaban con llegar al monte ubicado dentro de Las Vertientes. Igualmente, toda la atención estuvo puesta en el frente que amenazaba los cañadones cercanos a Villa Ventana.

Producto de esas acciones un bombero sufrió un principio de asfixia y, tras ser rescatado por uno de los helicópteros apostados en el lugar, fue trasladado al hospital de Tornquist.

Facundo Pinto, empleado del Parque Provincial Ernesto Tornquist, declaró a la fuente mencionada que al mediodía de esta jornada la superficie quemada superaba las 1.500 hectáreas, pero la cifra de daños habría aumentado con el correr de las horas.


Noticias Tornquist publica que “cerca de las cuatro de la tarde el fuego llegó a la cima del cordón más pequeño y en cuestión de minutos comenzó a bajar quemando todo a su paso”. En esa escalada las llamas habrían estado a punto de afectar una vivienda y un puesto rural ubicado cerca del arroyo llega hasta Villa Ventana.

Al mismo tiempo, “otro frente se dirigía por la cima hacia el sector de El Pinar”. En todo ese sitio y ya cerca del puente de ingreso a Villa Ventana “se evacuaron animales y familias, y se pudieron observar llamas que alcanzaban los siete metros de altura debido a la alta combustión que ofrecían las retamas”.

Por último, Noticias Tornquist remarca que el cerro Ventana “en ningún momento estuvo comprometido” por el incendio. Y concluye que “el sector afectado abarca desde el cerro Bahía Blanca, en el Parque Provincial, hasta el cerro ubicado frente a Villa Ventana, existiendo otro frente detrás del cordón que avanza hacia El Pinar”.

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Sigue fuera de control el incendio en Sierra de la Ventana (Imágenes gentileza del portal Noticias Tornquist)


El incendio que comenzó el domingo a la mañana en el área serrana sigue sin poder ser controlado por los dos centenares de bomberos que trabajan en la zona, publica hoy La Nueva Provincia de Bahía Blanca.

Al parecer, el fuego –que hasta el momento consumió más de mil hectáreas de forestación y pastos naturales– ya se alejó del Abra de la Ventana, donde ser originó, porque durante la noche se registró un desplazamiento de los frentes debido a la rotación del viento.

Uno de ellos, el que en la tarde de ayer se acercaba a la estancia Las Vertientes, giró hacia el norte y se alejó de la ruta 76, desplazándose por los cerros próximos a la estancia Palo Alto.

En tanto, un desprendimiento de ese frente avanza de oeste a este en forma paralela a la ruta, a la altura de Villa Ventana; aunque según explicó el jefe de la Policía de Tornquist, capitán Carlos Galicho, es poco probable que el fuego cruce la ruta.

“Si las condiciones se mantienen, no existe peligro inminente de que el fuego llegue a sectores poblados. Pero aún no se puede declarar al fuego como dominado”, explicó Galicho, en declaraciones al matutino bahiense.

Por otra parte, se alertó a los conductores que transiten con suma precaución por la ruta 76, que está habilitada.


En tanto, el portal informativo Noticias Tornquist (a quien pertenecen las imágenes que ilustran este artículo) destaca que “se ha dispuesto un operativo especial para tratar de controlarlo en el sector de la denominada Toma de los Ingleses para tratar por todos los medios de que el fuego no pase hacia el sector poblado de Villa Ventana”.

“El avión hidrante efectuó varias salidas, pero el principal escollo es que debe abastecerse de combustible en la aeroestación Espora y eso retrasa su trabajo (consume unos 300 litros/hora). Los helicópteros y personal afectado de diferentes cuarteles de bomberos y personal del Control Nacional de Manejo del Fuego continuaban con las tareas respectivas”, agrega.

Palabra de Intendente

En tanto, consultado también por La Nueva Provincia, el Intendente de Tornquist, Gustavo Trankels, habló de la versión que circulaba en el escenario de los hechos y que se refería a las manifestaciones de un turista molesto con las autoridades del Parque Provincial Ernesto Tornquist.

"No quiero adelantar ninguna hipótesis, pero se está tratando de confirmar los dichos de una persona de la zona que dio esa versión. Si sé que en la madrugada (de ayer) estaban identificando a este señor, para ver si confirmaba o no sus dichos", sostuvo.

Trascendió que varias personas prestaron declaración ante las autoridades durante la mañana, aunque no se conocieron precisiones sobre los testimonios.

"El comentario que escuchó gente de la zona, es de un turista que habría escuchado a otro turista decir que estaba enojado porque había querido entrar al parque temprano (el domingo) y estaba cerrado, y que iba a quemar todo...", dijo, y agregó que "es difícil darle crédito a esto cuando nadie te sabe dar precisiones".

Sin embargo, consideró llamativo la forma en que se inició el siniestro. "Llama la atención de qué manera comienza el fuego, porque fueron dos o tres focos que se iniciaron de manera simultáneos sobre la ruta 76, y nosotros habíamos estando trabajando, hace dos semanas, en cortafuegos al costado de la ruta, para prevenir que un descuido de algún automovilistas provocara fuego y se metiera dentro del parque", expresó.

Otro dato muy llamativo para el jefe comunal de Tornquist fue que "los dos focos nacen justo donde terminan los cortafuegos".

Parque en peligro

Trankels aseguró que el Parque Ernesto Tornquist "se salvó por muy poco que se quemaran sus instalaciones, ya que el fuego estuvo a muy pocos metros. Incluso se llegó a evacuar toda la zona de la sala de Interpretación (lugar en el cual funciona un museo) y de las viviendas".

Destacó la labor "de toda la gente que trabajó y no dio un paso atrás; se hizo prácticamente una barrera humana contra el fuego y se lo defendió, por eso hoy están salvadas las instalaciones y se está operando en la sala de Interpretación del Parque".

Respecto de si la provisión de agua era suficiente para hacer frente a la emergencia, Trankels manifestó que "automáticamente, ni bien comenzó el incendio, se puso en marcha un dispositivo de seguridad que tiene que ver con la provisión de agua".

"Es un lugar que está cercano al Parque, que es un campamento de Vialidad, donde con camiones del municipio y de las delegaciones de Villa Ventana y Sierra, y con particulares que se acercaron a darnos una mano con cisternas, hemos estando haciendo un acopio de agua en las cercanías y de esa manera se lo estuvo combatiendo", expresó a la misma fuente.

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21 enero 2008

Incendio en Sierra de la Ventana: más testimonios... (Imágenes tomadas por Piti Olague)

Relato en imágenes de lo que fue la noche del 20 de enero, a horas de iniciado el incendio que afectó principalmente a la zona del Abra de la Ventana y el cerro Bahía Blanca.

Las fotografías son obra del fotógrafo Piti Olague, quien en su blog Capturando Luces explica:

"Algunas de estas imágenes fueron tomadas anoche (por el 20 de enero) entre las 23:00 y las 02:00 de la mañana, y pertenecen al incendio originado en el sector del Abra de la Ventana, en la Comarca Serrana".


Para acceder al resto de las imágenes capturadas por Olague basta ingresar al portal Capturando Luces.


El incendio en el Abra de la Ventana habría sido intencional (Imagen perteneciente al portal Noticias Tornquist)


El intendente de Tornquist, Gustavo Trankels, dijo esta mañana que una persona sería llamada a declarar hoy por la policía de ese distrito, ya que manifestó que vio cuando alguien iniciaba el incendio en forma intencional en la zona del Abra de la Ventana, publica hoy la edición web del diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.

“La verdad que llama la atención que fueran dos o tres focos al mismo tiempo y sobre la ruta 76 en donde la semana pasada se había trabajado en la creación de contrafuegos. Los focos se iniciaron justo donde terminan esos contrafuegos”, dijo Trankels, quien esta mañana estuvo en el lugar del incendio y destacó la tarea que llevan adelante los bomberos, Defensa Civil y la policía.

En tanto, este blog mantuvo una conversación con el fotógrafo Piti Olague, quien explicó que el incendio afectó “todo el Abra del lado norte y el parque provincial, que se quemó en buena parte”. “Por suerte se salvó el museo, del que en un primer momento se decía que también se había quemado”, agregó.

Por otro lado, una fuente cercana al trabajo que llevan a cabo los bomberos voluntarios de toda la zona del Abra de la Ventana comentó a Ríos de roca y madera que “el rumor de que el fuego se habría iniciado de forma intencional suena muy fuerte”.

“Ya se inició una investigación la cual, por lo que sabe extraoficialmente, parte de dos hipótesis. Por un lado, que el fuego fue encendido por un turista muy enojado por el servicio recibido en el lugar. Y por otro, también se habla de un hombre en un moto que habría encendido los focos”, detalló la fuente.

Finalmente, resta decir que de acuerdo al portal informativo Noticias Tornquist (a quien pertenece la imagen publicada arriba), el último foco de incendio que faltaba neutralizar se encuentra controlado desde las 11 de la mañana.


20 enero 2008

Un incendio avanza en el Parque Provincial Ernesto Tornquist...

Un incendio importante, con al menos tres frentes, está avanzando en el parque Ernesto Tornquist, aunque no se han registrado heridos, informó hoy la agencia de noticias DyN.

El siniestro se inició a las 9, en el paraje Abra de la Ventana, 52 kilómetros al norte de la ciudad de Bahía Blanca, y ya alcanzó las inmediaciones de la ruta provincial 76. La superficie afectada por las llamas superaría las 600 hectáreas.

El portal informativo Noticias Tornquist, dirigido por el colega Marcelo Algañaraz, cubrió la triste noticia y tomó todos los registros fotográficos que ilustran esta entrada.

Según detalla Noticias Tornquist, "el fuego se propagó rápidamente por los pinos existentes en el cerro y parte del Parque Provincial Ernesto Tornquist, la policía cortó el tránsito en la Ruta 76 por la densa humareda y en el acceso a Tornquist para que los turistas no se dirijan hacia el sector del siniestro".

La misma fuente reproduce el testimonio de Hugo Rodríguez, propietario de un kiosco instalado en el predio que ocupa el Parque, quien declaró que "por comentarios supuestamente un turista enojado habría provocado los focos pero solo son versiones y nadie sabe más nada".


En tanto, la agencia DyN detalló que "varias dotaciones de Tornquist y de la vecina Sierra de la Ventana combatieron desde la mañana el fuego y esta noche uno de los focos había sido extinguido, mientras un segundo estaba controlado, informó uno de los bomberos consultados por los periodistas".

En tanto, un tercer foco ígneo avanzaba en dirección del parque Ernesto Tornquist, por lo que los bomberos y personal de la municipalidad local combatían el fuego, tratando de cavar los habituales "cortafuegos" que se realizan en siniestros de este tipo.

Incluso ya llegó el helicóptero que tiene la Gobernación para combatir incendios con una carga de agua lanzada sobre los focos principales, aseguró DyN.

Hasta esta noche, los bomberos no tenían una estimación de los motivos del incendio, pero aseguraron que la sequía en la región pudo haber provocado naturalmente.

Según trascendió, en la zona hace más de dos meses que no llueve, concluyó la fuente.


19 enero 2008

El festejo por los 100 años de Sierra de la Ventana...

Sierra de la Ventana celebró sus primeros 100 años de vida el jueves pasado. Y el portal Noticias de Tornquist, del amigo Marcelo Algañaraz, cubrió toda la celebración inherente al esperado centenario.

Aquí, algunas imágenes tomadas ese día por Algañaraz, quien no tuvo inconvenientes para que las mismas resulten reproducidas en este espacio. A continuación, las fotos con el correspondiente relato de los festejos del 17 de enero:

El acto oficial fue encabezado por el Intendente Municipal Gustavo Trankels y acompañaron -en el palco oficial- el delegado municipal de Sierra de la Ventana, Juan Carlos González, el secretario de Seguridad de Coronel Suárez, Ernesto Palenzona, el diputado provincial, Gerardo Rattero, Mauricio Giraudo (asesor del subsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia) concejales y miembros del gabinete municipal.


Los antiguos vecinos de Sierra de la Ventana, Elvira Girou, Rosa, Irma y María Georgetti, Inés Bidegaray, Inés Martinez de García, Dante Alessandrini, Roy Simonds, conjuntamente con el delegado Municipal Juan Carlos González, procedieron a izar el Pabellón Nacional.


Bomberos de Sierra de la Ventana.


Irene Brunswig de Neddermann, de 92 años. Un símbolo de Sierra de la Ventana...

La banda militar “Combate de Perdriel”, del Regimiento de Caballería de Tanques 10 “Húsares de Pueyrredón” de Azul, participó de la apertura.


17 enero 2008

Los primeros 100 años...

Hoy, 17 de enero de 2008, Sierra de la Ventana cumple sus primeros 100 años. Un centenario tatuado de miles de rostros que han hecho de su historia un relato vivo de amores incondicionales y promesas de regreso.

Todos los que alguna vez vivimos o visitamos el pueblo nos hemos hecho parte de un código común. Una identidad. Que nos empuja a volver una y otra vez: el llamado de esas sierras que superan los tiempos a través de voces y miradas unidas por un lazo invisible y eterno.

Cien años de primaveras superando heladas y copos de nieve descansando en las márgenes del Sauce Grande. Cien años de espaldas de piedra acechadas por el sol inclemente del verano. Nada ha sido más fuerte que la voluntad de hombres y mujeres por habitar ese valle. Por darle más vida a la vida...

Se podrán pronunciar miles de nombres en este centenario. Miles de ilusiones que hicieron el primer camino y aquellos que profundizaron la huella. Pero Sierra de la Ventana es un sueño gigante que nada sabe de palabras.

Memorias de bosques, rocas y agua. De hombres y mujeres. Cien años que nunca han sido demasiados. Pero que han servido para construir casi un nuevo mundo. Un sentido de pertenencia que abraza a enamorados y curiosos del paisaje serrano.

Hoy, 17 de enero de 2008, Sierra de la Ventana cumple sus primeros 100 años.

Salud!

Patricio Eleisegui.

En cuanto al reflejo de la novedad en otros medios de comunicación, La Nueva Provincia de Bahía Blanca publicó lo siguiente:

Ciudad privilegiada por su belleza natural y polo turístico en franco proceso de desarrollo, Sierra de la Ventana cumple hoy 100 años desde su fundación, obra del visionario Diedrich Daniel Meyer.
"Sierra de la Ventana es una localidad que posee un gran potencial de desarrollo de aquí al futuro, y que ha crecido mucho en estos últimos años. Por ello, desde el municipio intentamos dotar a la población de servicios y de la infraestructura necesarios para que las inversiones privadas -que se están dando- tengan la contraparte del Estado para seguir avanzando", dijo el intendente del distrito de Tornquist, Gustavo Trankels.


Por su parte, el portal Noticiastornquist.com.ar dio cuenta del cronograma de actividades pautadas en honor al centenario de Sierra de la Ventana:

A la hora 9 se prevé la concentración de Autoridades y el ingreso de la Banda Militar “Combate de Perdriel” del Regimiento de Caballería de tanques 10 “Húsares de Pueyrredón”.

Posteriormente, se entonarán las estrofas del Himno Nacional Argentino y se llevará a cabo el izamiento del Pabellón Nacional. A las 9.30 tomará la palabra el Intendente Municipal Gustavo Trankels.

9.45 se descubrirá la placa conmemorativa al centenario, se colocará una ofrenda floral y habrá entrega de certificados de reconocimiento a Instituciones Intermedias. A la hora 10 finalizará el Acto Protocolar y se retirará la Banda Militar.

Por la tarde, a la hora 20 se oficiará una Misa en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes. Ya a las 21 horas comenzarán los espectáculos musicales con: Grupo Coral de Las Sierras, Peña “La Serrana”, Dúo de Color Nuestro, Sara Batelli, Jorge Brasil, Emilse Seghetta y el cierre con el dúo Humorístico “los Mosquitos”.

13 enero 2008

Diario de viaje: verano 2008 en Sierra de la Ventana (Parte I)

A poco de haber llegado de Sierra de la Ventana –menos de una semana–, y tras haber cumplido con mis merecidas vacaciones laborales, creo que vale la pena arrojar a la luz buena parte de todo lo sucedido.

Principalmente, porque si queremos que la Comarca siga siendo un lugar atractivo para todo aquel que la visita, es claro que hay diversas cuestiones que merecen cambiar.

Para fortuna de todos (quien aquí escribe incluido) la belleza única de Sierra de la Ventana sigue imponiéndose a cualquier contratiempo. Y eso, quizás, es lo que mejor permite explicar por qué cada vez son más los que eligen a la Comarca como destino turístico.

Pero volviendo al tema, Carla (mi mujer) y yo decidimos instalarnos en Sierra entre el 2 y el 7 de enero. La expedición comenzó el mismo 2 de enero, cuando arribamos a Tornquist a las 8 de la mañana provenientes de la ciudad de Carhué (previa combinación en Pigüé).

Las complicaciones comenzaron ahí mismo: el único servicio que podía llevarnos a Sierra de la Ventana desde Tornquist (localidad ubicada a sólo 50 kilómetros de Sierra) era un servicio de combis que pasaba casi 4 horas después (11.45 de la mañana).

O sea, fuera del tradicional recorrido de ómnibus de larga distancia de La Estrella (proveniente de Bahía Blanca) la oferta de traslado a Sierra de la Ventana en verano, temporada alta, primera quincena de enero, apenas se remite a una combi que aterriza en Tornquist a las 7.30, 11.45 y 18.20 horas.

Fuera de eso, el turista tiene que moverse “a dedo” a través de toda la Comarca. Esto es, Tornquist, La Gruta, Villa Ventana, Sierra de la Ventana y Saldungaray.

Bien, 12 del mediodía llega la combi. El servicio, a diferencia de lo que nosotros estimábamos, ya estaba lleno al hacer destino en la terminal de colectivos de Tornquist. Y lo que es peor, siguió levantando pasajeros a lo largo de todo el recorrido.

Así, al momento de llegar al Campamento Base, camino a Villa Ventana, el vehículo trasladaba 20 pasajeros... cuando en realidad su capacidad era de 16 asientos.

Como es de suponer, no había espacio específico para cargar equipamiento (todo el mundo iba con sus bolsos y mochila prácticamente sobre las rodillas), y en una de las paradas contempladas (Villa Ventana) el mismo chofer tuvo que descender de la combi para “cargar” otro pasajero.

Apretados como ganado, finalmente llegamos a Sierra de la Ventana. Obviamente, la situación volvió a repetirse cuando en una escapada a Villa Ventana (un sitio mágico y salvaje, a sólo 17 kilómetros de Sierra) tuvimos que recurrir al mismo (y único) servicio de traslado. Todos apretados. Ahogados por los bolsos. Y con la seguridad de que, en caso de accidente, ninguno contaría el cuento...

El “mérito” de esta penosa prestación en un lugar que vive del turismo (algunos operadores de Sierra de la Ventana deberían recordar esto) es propiedad de Silver Transportes, la empresa que regentea las combis.

Por supuesto, el hecho de que cualquiera esté “de vacaciones” en cierto modo aliviana las molestias. Pero hay que recordar que uno está pagando por un servicio... y que el turista no es una estúpida billetera con patas que suelta dinero por el simple hecho de estar disfrutando de un momento de ocio...

Existe algo que se llama respeto. Pilar básico de las relaciones interpersonales.

Ya en Sierra de la Ventana, el hospedaje generó otras complicaciones dignas de ser relatadas. Dada la escasez de alojamiento, desde Buenos Aires reservé una habitación en el “Residencial La Perlita”. El precio, módico: $50 (diciembre). Al llamar en enero, la cosa había cambiado “$60” dijo la dueña del lugar (“Perlita”).

Al preguntar el por qué del aumento, Perlita alegó que se debía a “que las habitaciones ahora cuentan con ventilador de techo”. Una vez en el lugar, Carla y yo comprobamos que las cosas eran muy distintas a lo acordado por teléfono desde Buenos Aires.

La habitación no tenía ventilador de techo, sino un pequeño aparato (similar al que tienen instalados algunos viejos camiones) atornillado a la pared. Además de carecer de placard, bidet y televisión, el cuarto se inundaba casi por completo cuando uno optaba por bañarse. Por el lado de Perlita, la atención al huésped distaba mucho de ser la mejor.

“Agua caliente sólo te puedo dar a la mañana” (chau mate el resto del día) “Ojo que la habitación sólo se la alquilé a ustedes dos” (jamás había pensado en instalar un casino en ese cuarto) “No dejen las ventanas abiertas que se golpean” (esto, con 40 grados de temperatura incendiando el planeta), fueron algunas de sus citas más memorables.

Pero, sin lugar a dudas, el detalle que se roba las palmas al momento de recordar el “Residencial La Perlita” tiene que ver, nuevamente, con el falso ventilador de techo. La cuestión es así: el ventilador estaba instalado de un modo que mantenía un vínculo directo con la iluminación de la habitación. En otras palabras, si uno encendía la luz del cuarto, el ventilador del cuarto dejaba automáticamente de funcionar. El lugar quedaba a merced del calor.

De modo que para gozar de la potencia de tan fiel turbohélice el turista no tenía más remedio que moverse a oscuras por la habitación. Créanme, la política de ahorro energético planteada por “Perlita” debería ser imitada en algún momento por la presidenta Cristina Kirchner...

Como es de suponer, a los 15 minutos de estar instalado en el “Residencial La Perlita” ya quería irme. El problema era que había efectuado una reserva... por cual tras una encendida negociación logré que “Perlita” nos liberara de su compañía al día siguiente de nuestra llegada.

El 4 de enero, Carla y yo –párrafo aparte merece la actitud de mi mujer, que ostentó la mejor onda aun en las situaciones más complejas– nos mudábamos al hotel Maiten, propiedad de la familia Albanese, y en el que el trato cordial y las amplias comodidades del lugar nos permitieron –ahora sí– concentrarnos en nuestras vacaciones.

La excelente atención brindada en el Maiten (vale la pena reiterarlo), en donde en un principio acordamos todo de palabra –da gusto ver que hay códigos que no se pierden–, nos permitió olvidar con celeridad todo lo malo vivido al arribar a Sierra de la Ventana.

Por supuesto, hay mucho más para contar... pero será en la próxima entrada, amigos. Como corolario a todo lo dicho, debo decir que todavía son demasiados los puntos a mejorar para que Sierra de la Ventana sea, de una vez, un destino turístico adulto.

Como oriundo (por adopción) de la Comarca, créanme que duele comprobar que hay cuestiones inherentes a la actividad turística (de la que vive la zona, insisto) que continúan siendo manejadas con la torpeza y la impericia de épocas en las que Sierra no resultaba un lugar sumamente atractivo para tanta gente.

Este 17 de enero Sierra de la Ventana cumple sus primeros 100 años. En honor a la belleza de un sitio único, algunos deberían aprovechar la fecha para empezar a cultivar las bondades de esa preciada condición llamada respeto al otro...

Campamento Base (Imagen tomada por Jeroen Van der Heide, de Alemania)

Camino al cerro Ventana. Las rejas negras anticipan el lugar más emblemático de la Comarca de Sierra de la Ventana. El registro es obra y gentileza del amigo Jeroen Van der Heide, de Alemania.

10 enero 2008

Aquí... (Enviado por Christian Malattia, de Buenos Aires)


Este poema está incluido en el libro "Soledades" de Christian Malattia y está dedicado a Sierra de la Ventana y toda su gente.


Aquí he visto las estrellas
profundas de la noche
brillar como precioso metal.

He visto grandes nubes
navegar por el inmenso mar
del infinito firmamento.

He visto la tierra
con sus curvas y colores.
Y he notado como el sol
se oculta tras los cerros
cuando se desvanece la tarde.

06 enero 2008

Hacia el sol... (Imagen tomada por Clara y Tomás Riccomagno)

Llama sublime que enamora el horizonte. Un solo camino posible... y las pisadas que quedan detrás del hombre que emprende una travesía sin fin.

El retrato perdurable de este fulgor es obra y gentileza de Clara y Tomás Riccomagno, de Buenos Aires.

30 diciembre 2007

Irene y Asee... (Parte II)


Agradezco profundamente a Vanesa Guerra Malmsten, directora de la revista Con-versiones, por dejarme reproducir el texto que sigue a continuación. La entrevista y la selección de textos de “A caballo por la vida” es obra de Nora Martínez, quien además editó el libro de Irene.


Juan Neddermann.
Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.

Era domingo de primavera en Buenos Aires. Las flores de los jacarandaes en el suelo formaban una alfombra lila y las que aún no habían caído de la copa de los árboles, competían con el azul del cielo.

Argentina, obligada por Estados Unidos a tomar parte en la Segunda Guerra Mundial, jugó del lado de los vencedores, olvidando la gran admiración que siempre había tenido por la disciplina y el orden de los alemanes.

El Club Alemán de Tenis daba su última fiesta antes de disolverse ya que ninguna propiedad de grandes magnitudes como colegios, clubes o estancias, podían quedar en manos de alemanes.

En ésa época todo acontecimiento social recibía el apodo de "último": la última fiesta, el último asado, el último baile... Hermann Brunswig, enterado del acontecimiento en el Club, insistió para que Irene concurriera, pero ella no conocía a nadie en ese lugar y se negaba dando excusas. Su padre no se dio por vencido e insistió varias veces, recomendándole que al llegar preguntara por el presidente del club, que le explicara que no tenía conocidos allí y le pidiera que a medida que fueran llegando los socios se los fuera presentando.

Esa mañana fue el sol el que terminó por convencer a Irene para asistir al club, pero no iba con intenciones de seguir los consejos de su padre porque para eso era muy tímida. Sin embargo cuando llegó, se encontró con un ambiente tan agradable que haciendo de tripas corazón, preguntó por el presidente. Le señalaron al hombre que estaba haciendo el asado, una persona de baja estatura, simpática, que le inspiró mucha confianza. Hacía allí se encaminó Irene y repitió las palabras de su padre, entonces le presentaron a todos los socios.

El asado desembocó en una fiesta muy divertida y se cantaron canciones tradicionales alemanas que Irene conocía muy bien y pudo entonar acompañada de su acordeón. Todo era fantástico, los caballeros se acercaban a ella con cordialidad, en particular un señor muy atractivo que se ofreció para acompañarla al bar del club. Irene aceptó su compañía y cuando comenzaban a intercambiar palabras y sonrisas, apareció una señora enojada que enérgicamente le dijo al caballero: "Rodolfo, ahora mismo vos y yo nos vamos a casa". Rodolfo se levantó y al pasar al lado de Irene le dijo en voz muy baja: "Como usted podrá ver, así es cuando uno está casado". Después de diez minutos Rodolfo reapareció sin su esposa, pero no era de los hombres casados de quién Irene esperaba cortesías.

Cuando se oyeron los primeros acordes de música y comenzó el baile, otro personaje se acercó para invitarla a bailar. Era buen bailarín pero parecía un bicho raro. Después de bailar algunas piezas, se ofreció para llevarla después del baile hasta su casa y como Irene no había pensado en el regreso aceptó; ella no sabía que más tarde estos planes cambiarían y su vida también.

Fue poco rato después, cuando Irene se acercó nuevamente al bar y su mirada se clavó en unos ojos celestes que también la observaban. El dueño de esos ojos, Juan Neddermann, le hizo señas para invitarla a bailar y desde los primeros pasos de baile pudieron llevar muy bien el compás y surgieron agradables temas de conversación. Charlaron sobre Puttkamer, un viejo conocido de los dos que vivía en una estancia a orillas del Río Aluminé e invertía sus pocos ingresos en botellas de whisky. Coincidieron en que cuando Puttkamer hablaba, apenas se le entendía porque tenía el paladar hendido y a raíz de esto Juan le contó a Irene una anécdota que involucraba a otro amigo suyo que también tenía el paladar hendido. Sucedió un día que se encontraron los tres y Juan los presentó, Puttkamer tartamudeaba al decir su nombre y el otro amigo de Juan contestaba de la misma manera. Los dos creyeron que el otro le tomaba el pelo y casi llegaron a trompearse pero Juan pudo aclarar la situación y evitar la pelea.

Bailando y envueltos en estas conversaciones, Juan e Irene pasaron juntos el resto de la fiesta y ella se sintió tranquila a su lado. Por fin encontraba un soltero agradable y cordial.
Al finalizar la velada, él le ofreció llevarla a su casa en auto y ella aceptó rápidamente pero al instante recordó que ya había aceptado un ofrecimiento anterior. Afortunadamente el otro festejante no volvió a aparecer y años después Irene se enteró que ése hombre era casado y que Juan le había pedido que le dejara el campo libre.

A Hermann le preocupó que su hija Irene, que nunca llegaba a casa después de las ocho de la tarde, llegara de madrugada y acompañada por un joven y como las salidas con Juan eran cada vez más frecuentes, acudió a un amigo suyo, Kurt von Simson, para conversar sobre el tema y preguntarle si era bueno dejar que el asunto siguiera adelante. La respuesta de su amigo lo tranquilizó, además su hija era una mujer de veintiocho años a la que ya no se le podían imponer reglas, ni hacer cambiar sus opiniones.

Juan e Irene se comprometieron catorce días después de conocerse y se casaron el 1 de marzo de 1947. Él era el hombre que Irene siempre había soñado. Transmitía mucha seguridad; era varonil, simpático, modesto y equilibrado. Sin embargo cuando detectaba una injusticia, golpeaba la mesa con el puño cerrado, actuaba sin temor, daba su opinión cara a cara y ponía límites. Juan era correcto, generoso y siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás.

En su actividad comercial tuvo mucho éxito porque tenía capacidad para el trabajo y era muy honrado.

Cuando estaban planeando la boda, el papá de la novia opinó que no era oportuno casarse en ese momento porque él no tenía dinero para un ajuar, ni para la fiesta, ni para las flores en la iglesia, pero Juan Neddermann no necesitaba del dinero de su suegro. Una tarde llevó a Irene a la tienda Harrod's de la calle Florida de Buenos Aires y le compró un vestido corto blanco con apliques de broderie.

Compró los muebles y una alfombra; alquiló casa y organizó todo lo necesario para celebrar un casamiento. Juan Neddermann sorprendió a su novia con una fiesta de compromiso en casa de sus amigos, los Himmelreich, a la cual asistieron todos sus allegados para conocer a la prometida. Esa noche Irene se había puesto un vestido rojo y se sentía en el mejor de los cielos.

La mayor parte de los gastos los afrontó el novio con un préstamo de su amigo Levin así que la boda fue sencilla pero inolvidable. No había flores en la Iglesia, dos arbustos deshojados adornaban el altar y evitaron todo lo suntuoso porque costaba un dinero que ellos no tenían.


Para acceder a la primera parte de este relato de vida ingrese aquí: Irene y Asee... (Parte I)

23 diciembre 2007

Distancias... (Imagen tomada por Andrés Rezzano, de Lomas de Zamora)

Uno de los tramos más emblemáticos de la senda que cruza la Comarca de Sierra de la Ventana. Bosque que intercambia señas con un pavimento en blanco y negro...

A lo lejos, emergiendo de los árboles, el cerro Bahía Blanca... La fotografía es obra y gentileza de Andrés Rezzano.


16 diciembre 2007

Irene y Asee... (Parte I)


Hace ya unos meses, en una de mis acostumbradas excursiones por Internet, di con una revista que había publicado un reportaje y una reseña del libro “A caballo por la vida”, escrito por Irene Brunswig de Neddermann.

Qué decir, superada la emoción inicial al descubrir el relato de vida de quien, junto a su hermana gemela Asee, compone una de las personalidades más simbólicas de Sierra de la Ventana, puse en marcha todos los mecanismos a mi alcance para obtener el permiso que me permitiese colocar este contenido en el blog.

Para mi suerte, recibí la autorización y por ello mismo quisiera agradecer profundamente a Vanesa Guerra Malmsten, directora de la revista Con-versiones, por dejarme reproducir el texto que sigue a continuación. La entrevista y la selección de textos de “A caballo por la vida” es obra de Nora Martínez, quien además editó el libro de Irene.

“‘Allá en la patagonia’ es un libro que cuenta la historia de la familia Brunswig. Familia que huyó de la guerra para radicarse en Argentina. El libro recopila la correspondencia que la Sra. Brunswig le enviaba a su madre (abuela de Irene) desde las lejanas tierras. La Sra. Brunswig llegó a la patagonia con sus tres hijas, la mayor, María, quien hizo la selección de las cartas volcadas en el libro y las gemelas Asse e Irene.”

”Irene es el ángel con quien tuve la posibilidad de conectarme. Irene es pura luz, cuando uno la escucha, le surgen esas impostergables ganas de invitarse a su casa y dejarse llevar por el susurro de su dulce voz entonando el viento. Sus ojos claros, expresivos, nos hacen suponerla en la plenitud de la vida y seguramente no estamos errados.”

“Un encuentro casual e infinito la alojó en mi corazón. Irene es magia y paz. Vivió confundida durante mucho tiempo pero nunca se venció. Su fortaleza hizo que hoy pueda seguir tocando su acordeón y cantándole a la vida. La humildad y sencillez la acompañan y eso es lo que tal vez le permitió reponerse en los momentos más difíciles. Ella buscó todo el tiempo y sigue buscando porque un futuro la espera y porque aún queda mucho por hacer.”

Nora Martínez.

Mirando hacia atrás

Los ochenta y tres años de una vida plena van quedando atrás y lo que vendrá está escrito en las estrellas, pero sé que el encanto y el valor de la vejez radican en mirar hacia atrás y poder decir que ha sido un regalo del Dios del cielo, haber crecido y haber vivido feliz.

En mis días jóvenes tenía el presentimiento de que la vida podía ser muy dura cuando no se contaba con una personalidad firme y esa fue mi lucha, alcanzar un temperamento fuerte que me ayudara a progresar tanto como nunca hubiese imaginado, y tratar de fortalecerme cada día, me amparó del falso orgullo, de la arrogancia y de la vanidad, haciéndome ver que las personas muy a menudo somos poca cosa y que si creemos estar en la más alta cima, podemos terminar desbarrancándonos en un abismo.

Alemania, La Patagonia, Mendoza, Buenos Aires y ahora Sierra de la Ventana son los lugares donde he residido, pero también he conocido otros sitios donde he podido vivir las más lindas experiencias.

Mis padres, mi hermana mayor, mi inolvidable gemela, mis hermanos, mi marido, mis hijos y un amplio círculo familiar, sumado a innumerables amigos y a mis fieles caballos, me han dado tantos momentos de felicidad que pude finalmente superar mis angustias.

En estos días me siento muy alegre y puedo afirmar que mi vida sigue siendo plena y llena de aventuras, aunque ya no sea una niña y no viva en la Patagonia.

Irene Brunswig de Neddermann

Diciembre de 2000


Contraste... (Imagen tomada por Darío Ranocchiari, de Italia)

Girasoles de luz apagada en una de las llanuras que anteceden al Tres Picos. Atrás, la cima del cerro se oculta bajo la nieve que simula una nube.

La foto pertenece a Darío Ranocchiari, de Roma, Italia, quien gentilmente cedió el registro para que sea publicado en este espacio.

El Abra... (Imagen tomada por Héctor Daniel Díaz)

A un paso del Abra de la Ventana... la ruta doblega a la roca y penetra entre sus pliegues en un rito que se repite con cada sol.

A veces hay silencio. A veces la sierra reclama por esa piel lastimada sin permiso...

La fotografía es obra y gentileza de Héctor Daniel Díaz.

10 diciembre 2007

Hornero... (Imágenes tomadas por Ricardo Caba, de Villa La Angostura)

Esta obra es más que elocuente... Y aunque también podría agregar cientos de apreciaciones, prefiero hacer eco de las palabras del amigo Ricardo Caba, autor de las fotografías:

"Furnarius rufus: ave nacional de Argentina, conocida popularmente como hornero".

"Es famosa por la construcción de su nido de barro como un hornito. Sierra de la Ventana, pampa argentina".


01 diciembre 2007

Rodar de pastos... (Imagen tomada por María Eugenia Utgés)

Mar de fardos que acarician el sol en silencio. Detrás, la muralla que esconde campos. Y esquiva cicatrices de alambre púa. La fotografía es obra y gentileza de María Eugenia Utgés.

26 noviembre 2007

Filmación de "El Frasco"... (Imágenes enviadas por Leonardo Beli y Carolina Scarfi)


Hace muy pocos días, Darío Grandinetti visitó Sierra de la Ventana con motivo de la filmación de la película "El Frasco", de Alberto Lecchi.

Nótese como el cartel de la estación de trenes de Sierra aparece cubierto con la inscripción "Saldungaray" por cuestiones claramente cinematográficas.


Aquí, Grandinetti en el hotel Belvedere... Y luego pasando frente a la carnicería de la familia Martínez, sobre la avenida Roca.

Grandinetti no estuvo solo en la Comarca. Muy por el contrario, fue secundado por Leticia Brédice y Martín Piroyansky.

Estas imágenes son gentileza del gran Leonardo "Lelo" Beli, quien las acercó a este espacio previa cortesía de Carolina Scarfi.

Lavandas... (Imagen tomada por María Laura, de Buenos Aires)

"En esta estancia cultivan lavandas... era primavera...", comenta María Laura, la autora de esta fotografía, en su espacio web. Y sus palabras son testimonios suaves de perfume. De tonalidades que visten de renacer a las sierras...

Seguramente María Laura se refiere a El Pantanoso, establecimiento ubicado a 20 kilómetros de Sierra de la Ventana en el que, además de lavanda, se cultivan hierbas aromáticas como el romero o el tomillo.

17 noviembre 2007

El Ercoupe... (Enviado por Marina Martínez)


Dicen que pasaron varios años... ¿Cuántos? Demasiados. Y no tantos. El avión fue tomando forma y color al abrigo de un galpón ávido de hélices en marcha y pilotos curiosos del cielo serrano. Silencioso, el Ercoupe dormitaba cual cimarrón sin jinete. Y abrazaba un sueño ajeno bajo el techo del Aero Club Saldungaray.

Ese sueño era de muchos. Tantos como toda una familia. Piloteada por Beto. Comandada por Marta. Y el anhelo era que ese Ercoupe se perdiera entre las nubes de una vez, como bien lo cuenta Marina, con un dejo de emoción que puedo dibujar a la distancia: “Yo lo acompañaba pero todos lo hacíamos, y pensábamos por dentro ‘¿podrá volar algún día?’”.

Y un día, quitándose esa espera de años como si fuera una ropa que ya le quedaba chica, un abrojo molesto en un pulóver nuevo, Beto dijo “estamos listos”. Alguien asintió con la cabeza y disimulo el nudo orgulloso en la garganta. Los Martínez estaban listos.

“Vamos a ‘Saldunga’, hay que probarlo...”.

Fueron todos. Beto y Marta carretearon el sueño de toda una familia. Mientras los ojos de un pueblo testigo de ilusiones en el aire apenas podía adivinar los nervios de Marina. Pero ahí va el Ercoupe de los Martínez. Con ganas de estirar las alas luego de un letargo prolongado...

“Cada fin de semana, cuando el bolsillo lo permite, compramos unos litros del ansiado combustible. Y salimos por el aire”, comenta Marina, con la tranquilidad que dan los deseos cumplidos. Y luego, casi como distraída, me dicta estas preciosas líneas... me hace parte de ese primer vuelo...


Mirada... (Imagen tomada por José Natalini)

Entramado de río y árboles, que se desdibuja desde la cumbre. La fotografía es obra y gentileza de José Natalini.

11 noviembre 2007

Don Gil Quinto Malaspina...

En una de mis acostumbradas travesías por la web, y mientras me ponía a tono con las últimas novedades periodísticas del pueblo, me topé con un artículo de La Nueva Provincia muy interesante sobre Sierra de la Ventana.

La nota, bastante escueta para variar, daba cuenta de la nueva señalización de la avenida Julio Argentino Roca, que acaba de ser rebautizada con el nombre de Gil Quinto Malaspina.

Más allá de la alegría por suprimir toda referencia a Roca, genocida comprobado, (todavía me parece increíble que existan calles con su nombre y se lo siga señalando como un héroe por haber masacrado a miles de indígenas) me parecieron dignos del aplauso los argumentos por los cuales la mencionada avenida pasó a tener otro nombre.

“La imposición del nombre de Gil Quinto Malaspina a la avenida responde -según la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de Tornquist- ‘a la necesidad de otorgar un merecido reconocimiento a aquellas personas que supieron valorar y comprometerse con nuestra región’”, publica el matutino.

“El señor Gil Quinto Malaspina fue uno de los primeros colonos en la localidad de Sierra de la Ventana, y uno de los primeros empresarios más importantes del lugar, debido a que construyó el Hotel Velvedere, e instaló una despensa de ramos generales con el único servidor de nafta y la primera panadería con horno”, agrega.

Por otro lado, y según La Nueva Provincia, Gil Quinto Malaspina cedió a la comuna las tierras en las que “se construyó la sala de primeros auxilios, y en su momento efectuó una gran donación de materiales para la escuela primaria”.

Este reconocimiento a uno de los primeros pobladores de Sierra de la Ventana, a mi criterio, debería ser un ejemplo continuado. Principalmente, por lo significativo de los aportes que han hecho a la historia viva del pueblo. Aportes que, sin dudas, forman parte del camino personal de cada uno de los que somos hijos –por nacimiento o adopción– de la localidad.

Prueba de ello fue recordar que la primera vez que fui a Sierra de la Ventana, de vacaciones y antes de que mi familia decidiera radicarse allí, nuestra vivienda ocasional fue una cabaña llamada Malaspina...

Rememorar que luego, a los 10 años y en compañía de mi gran amigo de la infancia, Emiliano Fernández, tomábamos clases de inglés en el Belvedere (que para mí se escribe con “B” y no como publica el diario bahiense). El mismo lugar que luego dio lugar a uno y mil boliches bailables.

Y que mi hermana menor, María Sol, nació en esa sala de primeros auxilios que se levantó sobre las tierras cedidas por Malaspina. Sala en la que trabajó mi mamá, enfermera de pura cepa. A la vuelta de la escuela primaria en la que pasé la mejor infancia posible.

Estoy seguro que Gil Quinto Malaspina nunca imaginó lo que le deparaba el tiempo...


Las imágenes publicadas en esta entrada son obra de mi mujer,
Carla Serafini.

La nueva oficina de Turismo... (Enviadas por Marina Martínez)


Sierra de la Ventana tiene nueva oficina de turismo. Y su tono rústico viene a reemplazar la tradicional dependencia ubicada en Roca 15, junto a la Delegación Municipal.

Las imágenes publicadas en esta entrada, y que dan cuenta de las nuevas instalaciones, son gentileza de Marina Martínez.

04 noviembre 2007

Paso de las Piedras

Espejo esculpido. Playa azulada de cerros eternos. El lago Paso de las Piedras, ubicado al extremo sur de la Comarca de Sierra de la Ventana, atrae a turistas y pescadores confiado en sus 4.000 hectáreas de superficie y 28 metros de profundidad máxima.

Hijo del río Sauce Grande y el arroyo Divisorio, de llantos de firmamento y vertientes, Paso de las Piedras es refugio natural de truchas y pejerreyes (aunque estos últimos son los que más abundan).

Su extensión alimenta las necesidades líquidas de Bahía Blanca y Punta Alta. Pero para los enamorados del lago, Paso de las Piedras significa mucho más: es un cuerpo potable rodeado de murallas de junco y piedra.

Y un habitante agreste que espía la vejez de las sierras más enanas. El lago murmura desde su inmensidad una historia común de paisajes que son herencia de otro tiempo. Abre los brazos. Aguarda las lluvias. Impone respeto...

Las imágenes publicadas en esta entrada son gentileza del amigo Agustín Moreno.


Girasoles... (Enviada por Agustina Montecino, de Bahía Blanca)

De espaldas al cerro Tres Picos, los girasoles pueblan un campo cercano a Saldungaray. Nótese cómo la altura más importante de la provincia de Buenos Aires suma un cuarto pico... Vista que sólo se obtiene desde la localidad mencionada y Frapal.

La fotografía en cuestión es un gentil aporte de Agustina Montecino, de Bahía Blanca.

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