17 enero 2009

Los 101 años de Sierra...


La celebración es hoy. 17 de enero de 2009. Sierra de la Ventana cumple 101 años. Pero el pueblo, las calles, sus casas, el viento, los pájaros, murmuran por lo bajo que son muchos más...

Que hay inviernos y veranos que se sucedieron sin dejar marcas en el almanaque. Sólo el río, la roca, el árbol conocen la verdad.

Sólo a veces -muy pocas- comparten esas certezas con nosotros: los que alguna vez fuimos otoños y primaveras de paso. Los que todavía lo son. Y le dan vida a una historia que recién comienza.

Los que siempre volvemos. Y volveremos.

Los que siempre están.

Apenas 101 años.

Apenas...

Salud!

15 enero 2009

Bodegas y vinos en la Comarca de Sierra de la Ventana (Por Patricio Eleisegui)


Esta semana el trabajo me llevó, como nunca antes, por caminos enclavados entre las sierras.

Quizás se trate de una señal. O tal vez la mera casualidad (en la que cada vez creo menos). Lo cierto es que hoy escribí una nota inherente a distintas bodegas ubicadas en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Y ahí apareció Sierra de la Ventana. Con el encanto de siempre.

Para los que quieran leer la nota completa –o sea, con los fragmentos no referidos a Sierra de la Ventana incluidos– deben hacer clic aquí.


A continuación, las partes del artículo dedicadas a la Comarca:

Acento serrano
A sólo seis horas de Capital Federal y poco más de una de Bahía Blanca, la Comarca de Sierra de la Ventana comprende un grupo de localidades que, atravesadas por elevaciones y al abrigo de bosques y ríos, se exhibe como una representación del más auténtico paisaje cordillerano en plena llanura bonaerense.

El clima montañoso, la presencia de diversos cursos de agua, y el suelo propicio no pasaron desapercibidos a los ojos de empresario como Fernando Muñoz de Toro (foto inferior), que desde 2003 impulsa dentro de la estancia Palo Alto la bodega Pampa Estate.

Estando de viaje por Italia, me di cuenta que la región vitivinícola de Toscana tenía condiciones muy similares a la zona de Sierra de la Ventana. Al regreso instalamos una estación meteorológica y empezamos a realizar estudios para ver si el área era realmente apta. Así empezó el proyecto”, relató a Infobae Profesional Muñoz de Toro.

El proyecto, explicó el empresario, comprende 40 hectáreas de viñedos en las que se ubican cepas como Malbec, Chardonnay, Pinot Noir, Syrah, Sauvignon Blanc, Cabernet Sauvignon, y Merlot. “Por las características de la zona se decidió aumentar la densidad del viñedo y pasamos de 5.300 a 7.000 plantas por hectárea. De esa forma, esperamos lograr una mayor calidad de vinos”, puntualizó.

En pleno desarrollo, Pampa Estate ostentará en su plenitud una capacidad de 500.000 litros y, de acuerdo al entrevistado, la bodega “contará con cubas de madera para la fermentación”. “Son viñedos con calidad suficiente como para producir vinos de alta gama, por lo que apuntaremos a clientes que sepan apreciar los valores del producto”, dijo.

El empresario aseguró que la primera vendimia en Sierra de la Ventana tendrá lugar en el 2010. Al igual que Al Este, en Médanos, la mira comercial de Pampa Estate está enfocada en la escena internacional.


“Creemos que existe una gran oportunidad en el mercado externo. También contemplamos lo mismo para el proyecto Valle Perdido Patagonia Estate Winery que tenemos funcionando en San Patricio del Chañar, Neuquén”, aseguró.

Saldungaray y Villa Ventana
Las alternativas vitivinícolas en esa zona de la provincia de Buenos Aires se completan con dos emprendimientos en las localidades de Saldungaray y Villa Ventana, ubicadas a 9 y 17 kilómetros de Sierra de la Ventana respectivamente.

En el primer caso, la familia Parra guía los destinos de una iniciativa que se inscribe dentro de una categoría novedosa: las bodegas “boutique”.



Así, Bodega Saldungaray no sólo produce y comercializa vinos, sino que además cuenta con un restaurante en el mismo predio donde están ubicados los viñedos, y promueve un cronograma de actividades que incluyen eventos y catas.

“El proyecto nació en el 2000 y por iniciativa de mis padres. Tiene que ver mucho con lo afectivo y se trata de una empresa familiar en la que también participan ingenieros agrónomos y enólogos”, señaló a Infobae Profesional Manuela Parra, una de las dueñas de la propuesta.



Bodega Saldungaray (foto superior e inferior) comprende 20 hectáreas en las que se cultivan cepas como Malbec, Tempranillo, Merlot, Chardonnay y Cabernet Sauvignon, entre otras. La firma saltó al mercado el año pasado ofreciendo la cosecha 2007 de su línea Ventania y prevé una producción de 30.000 litros para este año.

“En realidad nuestra bodega tiene una capacidad de 200.000 litros, pero recién estamos comercializando nuestra primera vendimia. Hoy trabajamos una línea de vinos jóvenes a un precio cercano a los $30, y queremos posicionar bien esos productos”, dijo.

Parra sostuvo que Bodega Saldungaray pone sus fichas “en el turismo como principal medio de venta”, pero que sigue de cerca la buena repercusión que poco a poco van ganando sus vinos en los pueblos y ciudades de la zona.


“Si bien tenemos ediciones de vinos bastante limitadas, nos orientamos a ganar cobertura en un mercado de tipo nacional. Este año esperamos profundizar ese perfil, aunque sin descuidar las propuestas para el turista que llega a Saldungaray. Hasta ahora, las mayores ventas son originadas por ese sector”, concluyó.

Ya en Villa Ventana el empresario Jorge Neuss explota la bodega Cerro Colorado (foto inferior), la cual está ubicada en la estancia homónima. “La producción está enfocada principalmente en la elaboración de vinos Malbec y Cabernet Sauvignon”, explicó una fuente de la compañía a Infobae Profesional.




El emprendimiento, fundado en 2005, comprende poco más de 3 hectáreas de viñedos y acaba de cumplir su cuarta vendimia. La bodega comercializa sus productos bajo la marca Finca Cerro Colorado, a precios que rozan los 30 pesos.

Patricio Eleisegui
© iProfesional.com

13 enero 2009

La minería, muy lejos de Sierra de la Ventana (Por Patricio Eleisegui)


“Existen lugares emblemáticos en los que no podemos ni debemos trabajar. Son auténticos íconos y Sierra de la Ventana es uno de esos casos”.

Las declaraciones pertenecen a Julio Ríos Gómez, geólogo y presidente del Grupo de Empresas Mineras de Exploración de la República Argentina (GEMERA); entidad que agrupa a 62 compañías del sector.

Por cuestiones laborales esta semana tuve oportunidad de entrevistar a Ríos Gómez y, como al pasar, aproveché la ocasión para preguntarle respecto de la posibilidad de explotar minerales en la Comarca de Sierra de la Ventana.

El titular de GEMERA me aseguró que “los íconos del turismo y la aventura no deben tocarse”.

“Por fortuna, las empresas entendieron poco a poco que hay sectores en los que no se puede trabajar por cuestiones éticos”, dijo. Y añadió: “Desde GEMERA hacemos todo lo posible para que las compañías que invierten en la Argentina tomen en cuenta y respeten esos valores”.


Ojalá esa postura perdure en el tiempo...

06 enero 2009

Y llegaron los Reyes Magos... (Fotos y datos gentileza de Noticias Tornquist)

Como sucede todos los 5 de enero, Sierra de la Ventana celebró una nueva edición de la Fiesta Provincial de Reyes Magos. En esta oportunidad, el evento contó con una asistencia de público superior a las 10.000 personas.

A continuación, una breve recopilación de las fotografías y comentarios que, vinculados con la fiesta de anoche, publicó esta mañana el portal informativo Noticias Tornquist.


El día realmente acompañó con una temperatura de 32 grados durante la jornada y una noche muy agradable. Bien temprano, desde las 19, se dispuso un operativo y se cortaron varias calles para permitir que los visitantes se trasladen por las calles principales sin inconvenientes.

Al atardecer, la plaza Eva Perón fue el lugar elegido para la puesta en escena de la obra “Las Mosqueteras”, dirigida por Andrea Camus y el Grupo de Teatro de Tornquist. Hubo, además, una muestra artesanos y Teatro Callejero.


Más tarde, y ya en el escenario montado sobre la avenida Roca, actuaron un grupo de danzas árabes, los rockeros 3 CV, Emilce Segheta, una pareja de salsa y Jorge Brasil.


El Municipio dijo presente a través del Intendente Gustavo Trankels, la Directora de Turismo Valeria Gil y el Delegado Comunal Gustavo Cabezas, quienes fueron presentados por la voz oficial del evento: Oscar Kaltenbach. René Dolera también colaboró en la organización.


Pasadas las 22 desde el cerro (Ceferino o “del Amor”) comenzaron la divisarse las tres luces que indicaban el descenso de los tres Reyes Magos. A continuación, un gran show de fuegos artificiales le dio la bienvenida a los soberanos, que veneraron el pesebre viviente montado en el escenario.


La Municipalidad de Tornquist se hizo cargo de los juguetes, el sonido, los fuegos artificiales y la disposición de los baños químicos.



Todos los niños recibieron un juguete, en una noche en la que hasta los adultos tampoco escapamos a la ilusión de soñar con los Reyes Magos.


(Imagen superior, de izquierda a derecha: Oscar Kaltenbach, Gustavo Trankels y Gustavo Cabezas)



(Imagen superior: Pesebre Viviente. Foto inferior: la multitud sobre la avenida Roca)


27 diciembre 2008

Mafiosas... (Enviada, desde Carhué, por Pablo Dalinger)


“(La fotografía) está tomada en 2007, en el campo de golf de Sierra de la Ventana. En realidad, al principio no eran tres las lechuzas, sólo había una posada. A medida que me fui acercando se fueron agregando las otras, como si estuvieran celosas de la primera. Nunca se volaron, sencillamente dejé de tomarles fotos porque ya era suficiente con la sesión”.

Las palabras pertenecen a Pablo Dalinger, autor de esta bella postal serrana. Y testigo ocasional de una reunión con, parece, atisbos de futura cacería.

23 diciembre 2008

Algo de Sierra en las noticias...


En InfoCielo, la inseguridad en el pueblo:


Comisario ya no sabe que hacer para frenar ola de robos

La ola de robos en la localidad de Sierra de la Ventana es inédita, y motivó que el comisario del lugar aceptara que no lo pueden resolver a pesar de haber hecho todos los esfuerzos.

En las últimas 48 horas fueron denunciaros hurtos de electrodomésticos, ropa y dinero en efectivo, mayoritariamente en viviendas que se utilizan los fines de semana.

En declaraciones radiales, el titular de la dependencia serrana, Luján Avondet, dijo que “es algo insólito lo que pasa”, sobre todo porque la mayoría de los hechos se dieron desde que él se hizo cargo de la seccional, “como si alguien buscara algo”.

“Mas empeño del que se pone no se puede pedir, hemos sumado gente y se nota una gran predisposición del personal, además de recibir refuerzos de otras dependencias de la zona”, sostuvo.

Además destacó que llama la atención que los delincuentes ingresan a las viviendas “utilizando una fuerza mínima, lo que sólo se explica en el caso de que tengan llave o de que sus moradores dejen mal cerradas las puertas y ventanas”.

“Agregamos rondines, a los que les cambiamos el horario y los lugares para que los delincuentes no puedan hacer tareas de inteligencia, pero aparentemente no da resultado y nada ayuda”, aseveró.De todos modos, el teniente Primero pidió a la gente “que siga apostando a la buena voluntad de la policía”.


En Télam, el padre del “Corcho” y el “Tapa” Masetti:


La Cooperativa Eléctrica de Sierra de la Ventana inauguró el lunes una nueva línea aérea de media tensión de 33 kilowats, que une esa localidad con Saldungaray, y en la que se invirtieron 500 mil pesos para mejorar la calidad del servicio entre estas dos localidades.

El presidente de la Cooperativa Eléctrica local, Hugo Massetti, informó que la nueva línea de transmisión de energía comenzará a funcionar a partir del próximo 29 de diciembre.

El nuevo tendido troncal se extiende desde la subestación de la Empresa Distribuidora Energía Sur (EDES), en Saldungaray, hasta Sierra de la Ventana, con la ventaja de que si por algún motivo se produce un corte de suministro se podrá reponer de inmediato con el segundo tendido, explicó Massetti.

El directivo añadió al respecto que "la conclusión del tendido permitirá triplicar la capacidad de transporte de la línea anterior, ya que la nueva está preparada para trabajar en un futuro con otro nivel de tensión".



09 diciembre 2008

Vendo un cerro: Tratar aquí...


“El Cerro Ceferino, también conocido como ‘Cerro del Amor’ y ‘Cerro de la Cruz’ continuará exhibiendo su credencial de silencioso custodio de la localidad serrana. Sus faldas habrán perdido el amarillo intenso de los girasoles de abril. En su lugar germinarán nuevas casitas que tal vez señalen mejor el camino de los Reyes Magos en la noche del 5 de enero...”. (Para ampliar, haga clic en la imagen superior)

No. No es una broma. Lo que se lee arriba no es más que un arrebato de dudosa calidad poética mediante el cual una inmobiliaria justifica la comercialización de lotes en el cerro Ceferino.

Desterremos el girasol. Que viva el cemento. Cuidado, Reyes Magos: al descender de la elevación ahora los espera un barrio exclusivo. Puede que haya tránsito. También, niños que tendrán la fortuna de verlos en vivo y en directo antes que el resto del pueblo, que como hace años estará reunido en la avenida Roca.

Habrá regalos que serán entregados por adelantado...

Hace algunas semanas, una fuente informó a Ríos de roca y madera sobre la salvaje urbanización que evidencia uno de los lugares más emblemáticos de Villa La Arcadia. Proceso que, como es de suponer, cuenta con el aval del gobierno municipal de Coronel Suárez.

Una administración que no hace mucho tiempo completó otra triste epopeya: loteó y puso a la venta la vieja y querida cancha de fútbol de la villa. Predio por el que pasamos generaciones y generaciones de serranos, nativos y por adopción, y que en su momento cumpliera las funciones de “estadio oficial” del hoy renaciente Atlético Ventana.

Ahora se puede comprar un cerro. Basta ver el siguiente plano, aportado –en estricta reserva– por la fuente mencionada aunque puede ser consultado directamente en la página web de la inmobiliaria que vende los terrenos. Para ello, basta hacer un clic aquí.

La imagen (para ampliar, hacer clic sobre la misma):


También podemos conocer algunos precios (para ampliar, haga clic sobre la imagen):


O cómo marchan las obras en la zona (clic para ampliar):




Igualmente, la comercialización de lotes corre por cuenta de más de una inmobiliaria. Existe al menos una más, cuya actividad resulta promocionada por un sitio web que en varias oportunidades se definió como claro defensor de los valores naturales del pueblo.

Basta hacer clic aquí para comprobar que la venta de espacios en el cerro Ceferino marcha viento en popa para suerte de unos pocos.

Todo tiene precio. De eso ya no quedan dudas. Sierra de la Ventana, lamentablemente, ya no es una excepción. Por el contrario, todo hace suponer que lo único que puede preverse para los próximos años es la proliferación de carteles de venta.

Cerros. Ríos. Arroyos. Bosques. Fauna. Plazas. Tren. Edificios históricos. Un día ya no quedará nada que ofrecer. Nada que nos distinga y nos identifique. Ni siquiera quedará el orgullo por lo que fuimos.

¿Qué haremos entonces?


Espero sus comentarios.

04 diciembre 2008

De rieles y durmientes... (Imagen tomada por Marcia Filz, de Berisso)


Pegar el oído a la vía para adivinar el ritmo de los vagones. Viaje que descansa entre rieles y durmientes. A lo lejos: el puente. La magia de la travesía que está por venir. Este retrato de la posibilidad perfecta es obra y testimonio de Marcia Filz, de la ciudad de Berisso.

02 diciembre 2008

Para no quedarnos sin tren...


Hace muy pocos días, y según reseña el periódico Infodivisor, se realizó tanto en el andén de la estación de tren de Sierra de la Ventana como en la aledaña plaza de las Esculturas una convocatoria de vecinos para reclamar por lo que parece ser el inminente cierre del ramal Vía Pringles.

“Denominado el ‘Festi-tren’ se realizó el pasado viernes un espectáculo público con el principal compromiso de denunciar el cierre del ramal Buenos Aires- Bahía Blanca Vía Pringles”, señala la fuente.

A lo largo de la actividad los vecinos procuraron dejar en claro que la clausura del servicio responde a la controvertida decisión de funcionarios provinciales y nacionales.




De acuerdo a Infodivisor, durante este año “ya dejó de prestarse el servicio de vagón furgón en las formaciones que arribaban a la estación” y “la misma suerte corrió el servicio Pullman”.

“El compromiso de todos sólo podrá detener este atropello que si se concreta dejará a este pueblo y a los vecinos sin un servicio económico”, concluye el periódico serrano.


En sintonía con este reclamo, vale la pena preguntarse: ¿puede una localidad turística casi huérfana de rutas y caminos privarse, además, de un servicio de tren?


Se aceptan comentarios...


Pd: La foto que ilustra esta entrada es obra y gentileza de Cecilia Nuñez.

28 noviembre 2008

Un sueño hecho empresa (Artículo publicado en El Cronista Comercial)

A continuación, comparto con ustedes un artículo publicado recientemente en el diario porteño El Cronista Comercial. El texto es obra de la colega María Gabriela Ensinck.



En el verano de 1967, los hermanos Anselmo, Feliciano y Aurelio Maipach viajaron desde Pergamino a Sierra de la Ventana a visitar a una prima. Los cautivó la panorámica de las sierras y el campo despoblado, y decidieron que ese sería su lugar en el mundo. Soñaron con construir su propio restaurante en un terreno con vista a la Sierra. Pero el lugar estaba ocupado por la Fundación Funke, de origen alemán, que había instalado allí un establecimiento agrícola, la estancia El Mirador.

Empecinados, descendientes de alemanes también ellos, fueron a ver al dueño. “Funke no les va a vender”, les advirtieron en el poblado. Pero los Maipach insistieron, hablaron con los hijos de Rudolf Funke, reconocido empresario agrícola y filántropo. Vendieron la casa paterna de Pergamino y tomaron un crédito. Llevaron su oferta, u$s 90.000 de entonces por siete hectáreas de campo. Finalmente hicieron el trato, aunque se quedaron sin recursos para el restaurante.

Pero los Maipach eran perseverantes (los alemanes locos, les decían en el pueblo) y habían trabajado en la construcción: dos eran pintores y el otro maestro mayor de obras. Edificaron un quincho con techo de paja. Una parrilla en medio de la nada, a 20 kilómetros de Sierra de la Ventana, que por entonces era un pueblo chico, lejos del boom turístico que es hoy. El lugar cobró fama por las recomendaciones de viajantes y camioneros, y de a poco llegaron más comensales.

Uno de los visitantes, un empresario de Bahía Blanca, les facilitó en préstamo materiales de construcción. Así los tres hermanos empezaron a edificar su restaurante y formaron familia en el lugar. “Vivimos cerca de un año en un colectivo abandonado sin ruedas, hasta que se levantaron las primeras paredes y techos de material”, recuerda Jorge Maipach, actual administrador del complejo turístico El Mirador, e hijo de uno de los fundadores.

Hoy, el complejo comprende cuatro cabañas y un hotel con restaurante, salón de te, piscina, juegos infantiles e instalaciones deportivas (canchas de fútbol, voley y tennis). Como complemento del negocio, los Maipach tienen una fábrica de alfajores y productos regionales (dulces y conservas) que se venden en el hotel y en algunos locales comerciales de Sierra y alrededores.

El hotel tiene 70 plazas y hay un proyecto para construir siete suites y un minispa. El restaurante de El Mirador, famoso por sus carnes exóticas (ciervo, jabalí y trucha), tiene capacidad para 250 cubiertos y cuenta con tres chefs en turnos rotativos. Pero la empresa sigue siendo esencialmente familiar. El padre de Jorge se ocupa de hacer el strudel, los alfajores y la torta selva negra. Y la madre, Tita, hornea la torta galesa.

No todo es color de rosa en la historia de esta empresa. De los tres hermanos fundadores, uno vendió su parte al año y se fue a vivir a Mar del Plata. Y los otros dos se pelearon 25 años después, con lo que por poco malvenden las instalaciones. “Pero finalmente llegaron un acuerdo y mi padre, mi hermana y yo le compramos el 50% del negocio a mi tío para seguir adelante”, cuenta Jorge Maipach. “Hoy mi hermana kinesióloga se dedica a su profesión pero mi cuñado se incorporó a la empresa para ocuparse de la atención al público y la logística. Es difícil llevar adelante un negocio con la familia. Aprendimos que hay que consultar entre todos antes de tomar decisiones”, reflexiona.

Si bien no existe una política escrita sobre el ingreso de familiares a la empresa, los Maipach tienen sus propias normas. “Es bueno conservar el estilo familiar, pero también es preciso capacitarse. Mis hijos están actualmente estudiando, pero cuando vienen los fines de semana para ayudarnos, les pagamos como si fueran un empleado más. Ellos decidirán más tarde si quieren seguir en la empresa familiar o dedicarse a sus profesiones”.



Negocio complementario
La idea de instalar una fábrica de alfajores y dulces en el hotel surgió a iniciativa de los clientes y hoy es un importante complemento de la actividad turística propiamente dicha. Al principio, todos los productos se hacían a mano. Pero la demanda fue tal que en un momento llegaban pedidos de comercios de toda la región. “En un momento, nuestros alfajores se vendían en los kioscos. Y mis padres sacaron un crédito para comprar un horno industrial. Pero luego, en los 80, llegaron los alfajores de Bagley y Terrabusi a los kioscos, y ya no pudimos competir con ellos en precio”, recuerda Maipach. La inversión, que pensaban recuperar rápidamente, se transformó en una pesada deuda. Aun así, continuaron elaborando alfajores artesanales y dulces, que se venden principalmente a los huéspedes del lugar. La producción es de unas 300 cajas por semana, y está a cargo de tres personas.

Este no fue el único percance que enfrentó la empresa. “En 1978 hubo una gran inundación y se cortó el camino que llevaba de Sierra de la Ventana a Olavarría. No pasaba nadie, se cerró el restaurante y mis padres decidieron terminar de construir el hotel”, dice el administrador.

De los contratiempos también se aprende, y una de las enseñanzas que dejó esta etapa crítica es que siempre hay que invertir y pensar en seguir creciendo. “Por eso hoy estamos embarcados en un nuevo proyecto, construir un spa familiar, al que puedan venir matrimonios con sus hijos. Porque la mayoría de estos establecimientos son para parejas pero no contemplan actividades para los más chicos”, dice.

Actualmente, el complejo recibe visitantes durante todos los fines de semana del año, con picos durante Semana Santa y el día de la Virgen de Fátima (el 10 de mayo), que coinciden con el mayor flujo de turistas a esa localidad serrana de la provincia de Buenos Aires. Hay un 50% de visitantes nacionales y otro 50% de extranjeros, que pasan por Sierra de la Ventana de camino hacia la Patagonia. La mayor parte llega por recomendaciones de amigos, por Internet, y porque el complejo figura en varias guías de turismo del país.

A lo largo de más de 40 años, hubo varios altibajos en el negocio. “Toda la vida nos manejamos con créditos de los bancos, para comprar el primer terreno o adquirir máquinas para la fábrica de alfajores. Hoy es más difícil, pero lo que hacemos es ir comprando materiales de construcción para la obra. A falta de crédito, tenemos proveedores que conocemos desde hace mucho, y ellos nos avisan si van aumentar los precios para que podamos comprar por adelantado”, cuenta Maipach. Si algo heredaron los actuales administradores de El Mirador es la perseverancia.

08 noviembre 2008

Un castillo gótico alemán en medio del paisaje serrano (Artículo enviado por Luis Lozano, de Buenos Aires)


El siguiente artículo, publicado en el diario La Nación, tiene sus años. Pero no por ello deja de tener un gran valor para los que buscamos saber un poco más sobre los orígenes y la historia de la Comarca. Un agradecimiento especial para Luis Lozano, quien nos acercó la nota que sigue abajo.


Ernesto Tornquist es un exponente del "renacimiento argentino", período histórico brillante que se ubica entre las dos presidencias de Julio Argentino Roca, entre 1880 y 1904.

Representativo de la pujante "Generación del 80", en la que brilló por sus talentos natos para manejar grandes empresas mercantiles, Tornquist había nacido en la Argentina en 1842, fruto de una familia de origen sueco radicada en Buenos Aires.

Estudió en Alemania y de allí volvió a la Argentina, con la cultura de aquel país incorporada a su formación y gusto estético.

Dedicado principalmente a las operaciones bancarias, sus capitales respaldaron importantes iniciativas empresariales, como la construcción de puertos e instalaciones ferroviarias, emprendimientos industriales, explotación de recursos naturales y la edificación del Hotel Plaza, en Buenos Aires, su creación más emblemática.

Tornquist era muy amigo de Roca, a quien brindó apoyo económico para la Campaña del Desierto, haciéndose cargo de la compra de las telas para los uniformes de las tropas.


Pintorescas montañas
Los bonos del empréstito patriótico con el que se financió la campaña militar eran canjeables por tierras "limpias de indios" , motivo por el que Tornquist accedió a medio centenar de leguas cuadradas en aquellas viejas montañas, que tienen un agujero como una ventana, extraña característica que hizo que se bautizara a la cadena como Sierra de la Ventana.

Cuando Tornquist fue a conocer sus nuevas tierras, se enamoró del pintoresquismo de las sierras que rompían la monotonía de la llanura, y decidió construir una casa y una estancia. Por ello, llamó al arquitecto Carlos Nordmann, exponente del grupo de profesionales de origen alemán que habían impuesto en la construcción de la época el estilo del romanticismo medieval, en esa línea evocativa de los castillos típicos de orillas del Rin.

En la Argentina de entonces se gastaba en arquitectura, que era la expresión de riqueza de la época y a juzgar por las casas que Tornquist habitó en Buenos Aires, en el Tigre o en Mar del Plata, se nota claramente que le encantaban los bellos palacios y castillos alemanes.

La edificación de esta vivienda sureña se comenzó en 1903, con materiales adquiridos en Europa, puestos en el puerto de Buenos Aires y de ahí enviados en el tren que iba a Bahía Blanca.

Así se dio el fenómeno de que, terminada la conquista de aquellas tierras aún salvajes, enseguida llegó el tren. Allí, cerca de las tierras de este pionero, en una estación llamada Tornquist en su honor, se bajó un piano. En el mismo lugar donde hacía un puñado de meses sólo se podían encontrar tolderías.

Fue la prima y esposa del banquero, Rosa Altgelt, la que eligió y encargó todo el mobiliario y complementos de la decoración del castillo a una firma muy acreditada de Europa, que le mandó por correo todo lo que ella había elegido por catálogo. Eso era algo típico de la época, en la que había centenares de empresas europeas que se ocupaban de fabricar todo lo necesario para vestir lujosamente una mansión ubicada en cualquier región del continente.

Jardín majestuoso
La sofisticación de un castillo levantado entre los pajonales duros de las Sierras de la Ventana debía complementarse con un jardín de la misma jerarquía estética, ya que la rusticidad del terreno contrastaba con la edificación. Por eso, Tornquist contrató al célebre paisajista francés Charles Thays para que le diseñara un parque acorde al medio geográfico.

Thays empezó el trabajo en 1905 y a partir de entonces, durante seis años seguidos fue a la estancia La Ventana, donde puso alrededor de 2000 plantas anuales, contando con que se perdería la mitad. Con sólidos recursos económicos y tanto espacio libre para hacer el parque que más le gustara crear, Thays hizo un diseño muy extenso, con estatuas, copones y un quiosco alejado de la casa para que las señoras caminaran y fueran a tomar el té.

Además, aprovechando el arroyo que atraviesa el casco, se levantaron varios puentes ornamentales y se cavó un lago artificial que conectaba uno de los frentes a la casa con la vista más espectacular de las sierras de La Ventana.

En la entrada a la propiedad, sobre el camino que une las localidades de Tornquist con La Ventana, en vez de una tranquera se instaló un gran portal de hierro forjado, a la usanza de las grandes mansiones rurales europeas.

Posteriormente, éste fue donado al parque provincial Sierra de la Ventana, donde luce en la actualidad.

Este establecimiento ganadero, el primero de la comarca, se fraccionó muchas veces para dar lugar a otras estancias y al asentamiento de colonos suizos y alemanes que trajo Tornquist. En la actualidad, el casco histórico de la estancia La Ventana, todavía pertenece a la descendencia de su fundador.

11 octubre 2008

Bajo la lluvia... (Imágenes tomadas por Piti Olague)


Septiembre trae el agua... Y el lago de la plaza central de Tornquist abre sus márgenes que cobijan patos y gansos atentos al cielo transformado en gota.



Piti Olague estuvo ahí para fijar la melancolía de las nubes. Más testimonios de esta belleza en su blog Capturando Luces.

01 octubre 2008

El saludo de "Ana"


Supongo que es por esta foto... que dice mucho más que mis palabras (reflejadas en Vergüenza). Lo concreto es que una cierta amiga "Ana" -quien, como es de suponer, evitó dejar su apellido- colgó el siguiente mensaje en privado en el libro de visitas de este blog (hacer clic para ampliar la imagen):



Por si la captura de pantalla no se ve lo suficientemente clara, paso a transcribirlo:

Que lastima que siendo escritor y "periodista", te dejes llevar solo por lo que ves o lo que quieren ver tus ojos y no te informes realmente de como son las cosas y de quienes son las cosas. Esto te lo digo, porque todo lo que decis acerca de ese "palacio megalomano" no es cierto, desde tu definicion hasta las calles que inventas o tu memoria ya no recuerda donde estaban las calles. Saludos desde la comarca

Deduzco que "Ana" se refiere a la construcción que fue levantada en el sitio que ocupara la gruta de San Bernardo. Cuya virgen, hay que decirlo, fue salvada de terminar bajo una columna de cemento por un grupo de vecinos de Sierra de la Ventana. Y hoy se mantiene a salvo muy cerca de la "Casita de Dios"...

Creo que ese mismo numeroso grupo de vecinos, que se impuso a la voluntad depredadora de otros y la evidente inercia gubernamental, puede dar más detalles sobre el sitio que antes ocupara la virgen en San Bernardo.

Y también de la calle que antes estaba emplazada en ese lugar (y que junto con mi hermano Jonatan recorrimos más de una vez en el sulky de Asee Brunswig) y la cercanía con la casa tanto de Coca Butazzi como de Iros (dueño del inolvidable "Lobito"); detalles que, según "Ana", no son más que otro bromista invento de mi memoria...

Me gustaría, "Ana", que así como dejó ese mensaje aproveche también este espacio para explicarnos a todos "cómo son las cosas y de quiénes son las cosas", tal cual lo señalara usted en la cita que acabo de publicar.

29 septiembre 2008

¿Y esto qué es?



La respuesta a la imagen la dio una fuente que, bajo estricta reserva, explicó a Ríos de roca y madera lo siguiente:

Se trata de un dique que interrumpe el paso de las aguas que bajan del cerro Tres Picos.

Es esa especie de triángulo alargado que se aprecia en la toma del Google Earth.

El dique, que bloquea el curso de agua como si se tratara de un mero canal privado, que se adueña de un bien que por ley le pertenece a todos (a lo que habría que añadir aquello de “libre navegación de las aguas”), está dentro de una estancia cercana al cerro más alto de la provincia de Buenos Aires.

Y en el que funciona un coto de caza. En ese espacio, asegura la fuente, “se introducen especies foráneas”.

Los textuales no dejan margen a la duda:

Esas especies después se escapan y pueblan las sierras haciendo desastres ecológicos.

Ahora en la sierras podés encontrarte con jabalíes, que antes no había y ahora está lleno de piaras. También carpinchos...

... y hasta ¡búfalos!


Lo peor no termina ahí. Por el contrario, y según comentaron a este blog, “en las sierras hay muchos cotos más instalados”.


Como siempre, esto queda abierto a los comentarios. Ya es hora de decir algo...


28 septiembre 2008

A ras del piso... (Imágenes tomadas por Agustín Moreno)

Carpinteros en conversación. La reunión gira en torno a un bosque de pinos que todavía no fue explorado. La expectativa se viste de camuflaje y bufandas amarillas en el cuello.

Trabajadora que nada sabe de feriados. Busca y encuentra. Apura el paso con una antena puesta en el cielo. Y las patas listas para acelerar cuando se acerca la tormenta.

Algo está tramando. Rígida. Al acecho. Cuenta de memoria los huevos de la cría mientras evalúa una nueva presa que nada sabe de ponzoña. Belleza vestida de instinto de supervivencia.

Larva en sueño profundo. Esperanza por lo que vendrá pegada a la tierra. Duerme una ilusión de cerros azules y vientos cálidos que murmuran el nombre de la primavera...





Este aporte de singular belleza es obra y gentileza del amigo Agustín "El Chegu" Moreno. Más testimonios fotográficos en su blog, Quien busca un fin noble encuentra el camino.


19 septiembre 2008

Cuatro por Cuatro... (Imágenes enviadas por Roxana, de Buenos Aires)


Hace ya algunas semanas Roxana, de Buenos Aires, me remitió estas fotografías que –tomadas por Omar Salcedo– ahora publico. ¿Qué estamos viendo? Lo que parece: la travesía "Viví la aventura 4x4", que se llevó a cabo el 3 de agosto pasado.

La pregunta siguiente es: ¿Y dónde se hizo la travesía? Bastante triste la respuesta: en el cerro del Amor; también conocido como cerro Ceferino o De la Cruz. O sea, en pleno Villa La Arcadia. Y en uno de los lugares más característicos de Sierra de la Ventana (aunque el río Sauce Grande establezca que eso ya es partido de Coronel Suárez).

Como de costumbre, no importó ni la riqueza natural del sitio ni, claro está, el valor simbólico del mismo. Había que probar la potencia de los motores, la doble tracción; comprobar cuántas plantas quedan bien aplastadas debajo de la caravana de camionetas, si huye algún que otro animalito y, ya que estamos, si las gomas nuevas son capaces (o no) de horadar la roca eterna...

Había que probar, como siempre, el límite... Como si fuera necesario.



Reproduzco algunas de las palabras de Roxana:

(A la travesía) sólo ingresaron las 4x4, ni el delegado con su auto participó...

Hace treinta años que voy a Sierra y observo sus cambios, apruebo que Ventana crezca, pero que ese crecimiento no sea a costa de otros. Mi deseo es que el beneficio sea para todos, difícil pero ¿por qué no?

Renuevo la pregunta que tan amablemente arroja Roxana: ¿por qué no?


Dejo a manos de quienes visitan este portal todas las conclusiones posibles. Debajo de este post encontrarán la opción “Comentarios”. Ustedes tienen la palabra... Por mí parte, hace rato que expresé mi vergüenza.






12 agosto 2008

Nieve probable... (Imagen tomada por Leandro Amato, de Buenos Aires)

Anticipo de espuma blanca. Las nubes intercalan grises y blancos. El frío se aparece sin pedir permiso y abraza árboles, hierbas, charcos...

Este testimonio del invierno serrano es obra y gentileza de Leandro Amato, de Buenos Aires.

28 julio 2008

Vergüenza (Por Patricio Eleisegui)


Pasó con la cancha del Club Atlético Ventana. También, con buena parte de las orillas de los ríos. La plaza que se extiende a pocos metros del puente que une Villa La Arcadia con Sierra de la Ventana. Como si la división fuera necesaria...

Ahora, el cartel de venta disimula –con poco criterio– las iniciales del paisaje lindero al cerro del Amor, o Ceferino, o de La Cruz. Lugar característico de Villa La Arcadia o Sierra, como se lo quiera mencionar (no entraré en la disputa distrital, no es mi objetivo).

Porque en el pueblo, parece, todo tiene naturaleza de objeto de cambio. Cotización. Valor en billetes que no alcanzan a pagar la memoria de sitios que hacen a la identidad de una localidad.

Pero eso no importa. La oportunidad es hoy. Y vaya si entienden de eso los especuladores que no guardan reparos en colocar carteles, precios, y martillos que suben y bajan. Que rematan legados como si se tratara de mercancías similares a un automóvil o cualquier producto viejo y pasado de moda.

Ahora le toca al cerro del Amor. Y lo lamentable es que esta práctica mercantil poco a poco ha ido perdiendo sorpresa. Lo común es que los terrenos se dividan en parcelas, se les coloque un alambrado presuntuoso, y se fije un tiempo de comercialización cual fecha de vencimiento típica de un sachet de leche.

A eso han reducido el valor histórico y emocional de muchos de los espacios más emblemáticos de la Comarca de Sierra de la Ventana. El espanto, parece, queda en manos de muchos de los que por un motivo u otro emigramos del pueblo. Y que en cada regreso nos encontramos con realidades que en lugar potenciar la riqueza existente no hacen más que cumplir con un mandato perverso: reemplazar lo valioso.

Quizás por eso no pude más que sentir tristeza cuando, de paso por San Bernardo, justo debajo de la casa del doctor Pugliese, di con una construcción que reemplazaba no sólo un sitio representativo del barrio (la gruta que, tallada en la roca, estaba ubicada a la vuelta de la casa de don Iros y Coca Butazzi) sino que además ahora ocupaba el recorrido que antes perteneciera a la calle que bordeaba la misma gruta.

Borraron la calle. Así de sencillo. Sin ningún tipo de escrúpulo.

A la par de mis recuerdos –ahora, en un punto, truncos– se dibujaban figuras de dudosa belleza arquitectónica en madera y ladrillo. Un palacio megalómano que en su gestación parecía burlarse de los restos pedregosos de un sitio que, antes habitado por una virgen a la que muchos rendían culto, aparecía ahora derrumbado sobre un costado del terreno.

En ese momento comprendí que Sierra había entrado en un tobogán inevitable. No el del progreso, claro. Sino en el tobogán de la depredación.

Ya de paseo en las márgenes del arroyo San Bernardo, di con cercas de todo tipo que no sólo se adueñaban de las orillas de la corriente de agua, sino que además en algunos puntos impedían el libre tránsito por el mismo caudal. Dado el panorama, la pregunta cobraba forma por sí sola: ¿es legal tomar el control del agua y sus correspondientes costas?

Es un tema que, de seguro, despertará más de una duda entre quienes saben de qué estoy hablando...

Al observar la ex cancha del Club Atlético Ventana, la plaza en Villa La Arcadia, la destrucción de la gruta de San Bernardo y su calle aledaña, la apropiación de tramos del río y, ahora, el loteo de los terrenos linderos al cerro del Amor, me asalta un nuevo interrogante:

¿Qué piensan los gobiernos municipales y sus conocidas delegaciones al respecto? ¿Acaso no están conformados, en su mayoría, por vecinos que conocen y transitan las mismas calles que aquellos que los han elegido?

En muchos casos, ¿no son parte vital de la historia viva de Sierra de la Ventana y Villa La Arcadia? ¿Adónde quedaron los valores, el respeto por la cultura común, la necesidad de mantener el legado original de localidades sujetas a un cambio permanente?

¿Dónde estará la representatividad de Sierra en unos años? ¿La identidad residirá en un complejo de cabañas con pileta y televisión por cable? ¿En un cúmulo de barrios privados y pseudo zoológicos en los que los amantes de la estupidez despuntan el vicio de cazar palomas?

Todo no es más que una enorme falta de respeto. Lo peor es que toman como propio un patrimonio que es de todos. Y lucran. Pasando por encima de valores y voluntades populares. Depredan.

Pueden verlo en estas fotografías que tan amablemente me acaba de acercar María Sol Waiman. Las tomas de la plaza de Villa La Arcadia y la construcción que ahora ocupa el predio donde estaba la gruta de San Bernardo son obra de Carla Serafini.


Lo mínimo que uno puede sentir, al contemplar cada imagen, no es más que una absoluta vergüenza. Y esa, créanme, es una de las peores sensaciones que cualquier persona puede experimentar...


Patricio Eleisegui


30 junio 2008

“Ceto” inolvidable: Atlético Ventana cumplió 80 años... (Datos tomados del portal Noticias Tornquist)


Cómo no hablar del club del pueblo... Si se trata de la primera institución deportiva, la más emblemática, de todas las que intentó tener la localidad. Un sueño que asomó el 10 de junio de 1928 a la sombra de tonalidades como el rojo, blanco y azul.

¿Francia a orillas del Sauce Grande? Nada más lejano. Nada más pintoresco.

Como bien lo testimonia la reseña publicada en el portal Noticias Tornquist, un joven Atlético Ventana compitió durante sus primeros años de pelotazos en los palos y victorias a pocos segundos del pitazo final en la liga de fútbol de Coronel Pringles. Y, como debe ser, tuvo su gran archirrival: el club Porteño de Saldungaray.

Pasó el tiempo, la gesta deportiva y el ocaso –menos cercano a lo futbolístico, más próximo a lo turbio que suele suceder fuera del terreno de juego– que tuvo su gol en contra, sobre la hora y en offside, con el remate de la cancha que el club utilizaba en Villa La Arcadia.

La venta ocurrió una fría mañana de julio. Hubo lugar para un comprador, martillos de remate en descenso inapelable, y lágrimas: las de Humberto Cetolini (el movedizo “Ceto”), Florindo Reyes, Ángel Cardoso, y varios de los ex jugadores del club. Se loteó el terreno, que hoy ya exhibe un grupo de cabañas que nada entiende de redes infladas y pasiones con sabor a penal bien cobrado.

“Pero no pasó mucho tiempo y allí andaba otra vez el inquieto e incansable “Ceto” moviendo cielo y tierra para volver a tener un lugar, una cancha de fútbol, porque el club no podía ni debía morir jamás”, señala el artículo de Noticias Tornquist.

La gestión de Cetolini –fiel compinche de mi madre en los tiempos bravos del alfonsinismo– no fue en vano: ubicó un predio de 3.000 metros cuadrados en Valle Hermoso y luego se hizo con el comodato de una hectárea y media situada en cercanías de la colonia Agustín de Arrieta.

Atlético Ventana volvió a tener cancha en 2007, pero el esfuerzo por devolver al espíritu serrano uno de sus emblemas se cobró la vida del luchador más aguerrido: Humberto Cetolini fallecía a los 77 años, pocos meses antes de que la pelota volviera a rodar por el flamante terreno de juego.

Pero el dolor por la pérdida de Cetolini en lugar de menguar las fuerzas de quienes pugnaban por recuperar el lugar de Atlético Ventana surtió un efecto contrario: en cuestión de meses florecieron el campo de juego, el mástil, la asamblea que volvería a darle socios a una institución casi invisible hasta ese momento. También se eligió presidente: César Nuccelli.

“Estos 80 años nos encuentran en un período de franca expansión, muy contentos con la gente. Además de la escuelita de fútbol empiezan con una escuela de hockey que ya cuenta con mas de 40 alumnas, lo que nos motivo a trasladar las practicas del predio de Valle Hermoso a la cancha que está en el centro”, comentó el titular de la entidad a la fuente mencionada.

Igualmente, la resurrección de Atlético Ventana no se limita sólo a un terreno de juego y la expansión en cuanto a cantidad socios. Muy por el contrario, quienes conducen los destinos del club impulsan la construcción de la sede social de la institución, que ocupará un edificio de dos plantas emplazado sobre una superficie de 300 metros cuadrados.

¿Para cuándo estarán funcionando las instalaciones? Noviembre de este año, alegan los más optimistas. Con relación a la actividad del club, Nuccelli concluyó: “La convocatoria de socios va muy bien, ya tenemos más de 100 y eso va ayudando a las actividades que se dan, compramos palos de hockey y otras cosas que se consiguen también con donaciones”.

21 junio 2008

Villa La Arcadia... (Imágenes tomadas por Susana)

Hermana melliza de Sierra. Hija de Coronel Suárez. Villa La Arcadia es un bosque de pinos y aromos amparado en el silencio de calles eternas.

La tranquilidad de la villa -refugio de calandrias, horneros y pájaros carpinteros- adopta el color de estas imágenes, que son obra de la amiga Susana.



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